
La Habana, 3 mar.- La consigna ¡Patria o Muerte!, pronunciada por Fidel Castro, el 5 de marzo de 1960, sigue tan vigente hoy como ayer.
En esa fecha, el Comandante en Jefe despidió el duelo de las víctimas del sabotaje al vapor francés La Coubre, surto en el puerto de La Habana. Durante el discurso fúnebre presentó pruebas de la implicación del gobierno de Estados Unidos en el crimen.
El buque había arribado con material bélico para la defensa, en sus bodegas contaba con 31 toneladas de granadas y 44 de municiones; como resultado de dos explosiones hubo un centenar de muertos, de heridos y mutilaciones a más de 400 personas.
Ante una enardecida y combativa manifestación, el líder revolucionario apuntó:
“Y no solo sabremos resistir cualquier agresión, sino que sabremos vencer cualquier agresión, y que nuevamente no tendremos otra disyuntiva que aquella conque iniciamos la lucha revolucionaria: la de la libertad o la muerte. Solo que ahora libertad quiere decir algo más, libertad quiere decir Patria, y la disyuntiva nuestra será ¡Patria o Muerte!”.
Durante esos días, la Comisión Interamericana de Paz abrió un expediente contra la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo en República Dominicana, el cual se proponía aplicar el mismo procedimiento contra Cuba con el pretexto de violación de derechos humanos.
Ante la posibilidad de una invasión militar, Fidel advirtió: “El país se va a defender, y no solo se va a defender, ¡sino que el país va a derrotar cualquier agresión armada!”.
Agregó en el memorable discurso: “¡Esta trinchera se mantendrá firme e invencible! porque los que estamos en ella, los que tenemos el privilegio de estar en esa trinchera, no la perderemos; los que tenemos el privilegio de jugar este rol que Cuba está jugando en la historia de este continente sabremos estar a la altura de las circunstancias, con la seguridad de que venceremos, vencerá nuestro pueblo!
“¡Cueste lo que cueste, vencerá nuestro pueblo! Porque sus hijos están decididos a defenderlo, porque sus hijos tienen el valor, el patriotismo y la unión que en una hora como esta se necesita”.
Hoy día como nunca antes se renueva la consigna frente a la mayor amenaza en la historia de la Revolución cubana, con un gobierno estadounidense empeñado hasta lo imposible en reimponer en el país valores ajenos a su naturaleza patriótica y soberana.
La Casa Blanca de Donald Trump recrudeció el bloqueo económico, comercial y financiero e incorporó a Cuba en la lista de naciones patrocinadoras del terrorismo y en jornadas recientes cerró aún más el cerco al amenazar con sanciones a los países o empresas que enviaran petróleo a la nación antillana.
Esas medidas impiden el acceso del Estado cubano a fuentes de financiamiento y crédito para invertir en los sectores energético, alimentario y de transporte, entre otros que obstaculizan una mejoría en la vida de la población.
Con la reciente Orden Ejecutiva de Trump de calificar a Cuba de amenaza contra la seguridad de Estados Unidos, Washington realiza otro intento por colapsar la economía del territorio caribeño a tal punto de que la población viva todo tipo de carencias, incluida la falta de medicinas, de transporte y de todo lo necesario para la subsistencia.
Ante esa difícil situación no queda de otra que recurrir a la consigna de Patria o Muerte, junto al aporte de la inteligencia, el talento y la iniciativa, basadas en las cuales en oportunidades anteriores salió airosa la Revolución cubana. (Texto y foto: ACN)